no sé si tal vez debería ocultar esta faceta exhibicionista que a veces me asalta. no sé si el mejor lugar para llevarla a cabo es el trabajo y menos si debería pretender que me pagaran por ello. pero la verdad es que es un gustazo hacer proyectitos como éste, esos saraos agradecidos en los que todo (la planificación, ejecución y análisis) son desternillantes. las cosas salen bien, o por lo menos gustan a quien tienen que gustar. y a mí me sirven para pasármelo como un enano un día más