hoy me siento como el primer día del cole, no me ha costado levantarme de la cama, he llegado antes que nunca a trabajar y hasta bien entrado la mañana he derrochado una energía que me ha sorprendido. claro, la jornada intensiva ha terminado. se acabó el verano. el veraneo hace tiempo que murió, pero aún tenía la impresión colegial de que estábamos en verano: sus terracitas, esas tardes piscineras, las cañas en la sombra o alguna partida secreta de mus. no me quejo, ni mucho menos, pero como siempre, el primer día de cole se hace largo